lunes, 21 de noviembre de 2016

Jairo Luis, 20 años detrás de "salsaludando"

El más escuchado por los taxistas de Medellín. El más querido por la “vieja Chila”, fiel oyente de la emisora del sonido de las palmeras. El hijo de  Jorque Carriles y María “trapos”: Él es Jairo Luis García, la voz más representativa de los 100.9 de Latina Stéreo.
Nació en el Barbosa, Antioquia  y se crió en el  Barrio Manrique, en el nororiente de Medellín. Le gustaba “botar corriente”, comer mango biche con sal y limón recorrer en bici, el Centro de Medellín y escribir cartas  para  conquistar las chicas del barrio. 
Está sentado al frente de su micrófono, a su espalda hay unos 10.0000 LP’s de salsa, bogaloo, son cubano, jazz  y boleros,  entre otros géneros musicales. Sus gafas de acetato, ocultan sus ojos claros que parece que hablaran, cuando de viajar en el pasado se trata. Suena su celular una, dos, tres, cuatro veces; amigos y conocidos quieren escuchar su “salsaludo” en el programa más escuchado de la emisora, desde hace 24 años.


“Salsaludando” va a iniciar. Son las 7:00 pm, se escucha  de fondo la  voz de Cheo Feliciano  interpretando la canción que lleva el nombre del programa. Jairo, bebe un sorbo de Coca- Cola, mientras recuerda que se sentaba  con su amigo y director de la estación en los años 90: Elmer Vergara, a buscar el estilo que caracterizaría al programa radial. Cuenta que buscaban un estilo barrial, espontaneo, natural. Un día estaban al aire y llamó un hombre desde el Barrio Doce de Octubre. Le contó que estaba con sus compañeros de obra, trabajaba la albañilería,  y los mencionó a unos por el nombre, a otros por el apodo. Estaban reunidos  tomando cerveza, en una esquina y  sintonizados con la salsita de Latina Stéreo, comenta Jairo Luis, con una emoción genuina, relatando el día en que nace el particular saludo. "¡Ese es el estilo!" Exclamó el director. Y así se quedó salsaludando a los oyentes por el apodo, si lo tienen, y sus lugares de encuentro. Expresa una alegría que da fe, de que para él  todos los momentos de la vida son felices, incluyendo los que quedan en la memoria y valen la pena recordar. 


El letrero de “Al aire” brilla en rosado neón, parece uno de esos del centro que dicen “Solo show”, en la calle Veracruz, invitando a los señores a disfrutar de los  placeres mundanos. Saluda a sus fieles oyentes, recordando que la emisora está a tres días de cumplir 31 años de salsa y sabor. Llaman de Manrique, Laureles, El Poblado, Caicedo. Todos los oyentes  quieren dejar sus dedicatorias y saludos para lo más cercanos, mientras escuchan las canciones de salsa  de sus artistas favoritos. De Belén, Las Violetas se comunicó un hombre con la emisora. Jairo Luis, preguntó: - ¿Quién en la línea? Y respondió un hombre con una voz alborozada: -“Jairito, con el mismo “Tatatá”. La llamada no lo tomó por sorpresa, el susodicho es conocido de  la casa salsera y cada ocho días se quema los dedos, por llamar a saludar a su gente,  comentó Jairo Luis, en un tono burlesco,  mientras la señal mejoraba.  Los oyentes son “faranduleros”  llaman con los equipos de sonido a todo timbal y así es imposible la comunicación.  Una vez se acabó la interferencia, el hombre que se hacía llamar como “Tatatá”, saludo a los amigos del barrio: “Tomate”, “Piolín” y “Nacho Coles” en Las Violetas y pidió el tema  Acid de Ray Barreto.  Antes de  finalizar la llamada, Jairo preguntó al oyente: “¿Y por qué te gusta Latina Stéreo?”
- El hombre respondió: - “viejo, porque es el pan de cada día, es  una tradición que nunca pasará de moda, es algo que siempre va a estar intacto”.


Jairo está  satisfecho y pleno con los halagos de los fieles radioescuchas.  Con orgullo  describe que  hace mucho no había internet  y los fieles  oyentes de Latina siempre han sido tan únicos que llegaban hasta la emisora con una hoja de papel  con los nombres escritos  de todos los que querían salsaludo, al aire
De regreso a casa, a eso de las 10:00 am, Jairo siempre me saluda con un beso en la frente.  El plan de todas las noches es el mismo: juntos escuchamos jazz, la música  preferida de “bigotes” comenta Vicky, su esposa. Luego nos acostamos en la  hamaca, tomamos tinto y nos fumamos unos cigarrilitos. Conversamos de lo sucedido en el día. A Jairo también le gusta la política, pero es un “enmermelado” más que le cree a ese presidentico de turno, dice Victoria molesta, mientras recuerda el pleito que tuvieron hace un mes en aras al plebiscito por La Paz. Él iba por el SÍ y yo por el NO. Jairo, dice que yo soy la “fiera” y hasta me canta al oído una canción de José  Abello que dice: _ “Guerrera, negra que no aguanta nada, brava como la negra pantera...” Ay, ese bigotes, es único en su especie…


Faltan 15 minutos para que “salsaludando” termine. Jairo toma apuntes en su agenda, programa música para el resto de noche y conversa con Kathy, la mano derecha de la emisora.  Kathy, está atenta escuchando los consejos de Jairo Luis, quien le dice: “respire con diafragma” “Que el sonido le llegue hasta los ojos”. “Qué las vocales suenen redondas”. Cosas aparentemente absurdas, pero que aún hoy, 40 años después lo enorgullecen, pues constituyen el eje de su trabajo. Lleva toda una vida hablando. Habla en la emisora, habla sin parar con la gente. Es lo que más le gusta hacer. Jairo se despide de los oyentes, agradece la compañía y la sintonía, también el buen gusto por escuchar la mejor emisora.  Se despide de Kathy con un abrazo, recoge su maletín de piel de serpiente y guarda su agenda, celular y bolígrafo. Sale en búsqueda de su carro, es un  automóvil moderno de color negro.  En su casa, lo espera Vicly y Anibal, su perro y un tinto y un cigarrillo que hace parte de su felicidad. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario